23. En la mañana

Llega con las primeras horas 
una luz
perdida sobre las ramas.

¿Qué secreta claridad
se inclina
y toca la calle?

Trepa por la madreselva, se aferra
a la pared con destellos
plateados
que carga sobre su lomo.

Deshoja su cuerpo de ángel
y un principio de eternidad se desliza
por la ventana entreabierta.

Aquí estoy, como una forma del olvido,
haciendo de las primeras sombras
un instrumento para el naufragio.

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Del libro Argumentos del Relámpago


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