16. Entrar en la alegría

La inmensa tristeza del mundo 
    en tus ojos una reliquia
    de ese misterio de dolor, esa sombra, un río.

La inmensa tristeza del mundo,
    los repetidos trajes, las máscaras de cada día, 
    la danza infiel y voraz, el instigador
    del veneno que inyecta su odio, 
    su locura fluvial.

La inmensa tristeza del mundo.
    ¿Cómo callar este sonido de trompeta del infierno?
    ¿El aliento de la bestia cuando pasa y rompe la trama 
     y esparce fuego, ceniza, llanto?

Inútil escribir; morir es entrar en la alegría.

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Del libro Argumentos del Relámpago


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