7. Mi madre golpea su cuerpo contra la eternidad

Te veo sentada en la cocina 
y tu rostro es una estampa
detenida en el tiempo.

Adentro de tu llanto
los soles negros inician
la procesión cósmica de la tristeza.

Es una imagen en la memoria, después de la tormenta,
quién sabe de qué suburbio de la existencia.

Caminar hacia atrás en el tiempo
abrazarte otra vez, arrodillarme
en tu mirada
con el olvido de mis manos en tu pelo.

Pero cuando entra el ladrón de la noche
el cielo descubre
una antorcha
y tu alma,
una piedra de fuego y ceniza,
anticipa el infinito abismo.

Parece un rayo, un cuchillo en lo oscuro,
un pájaro, un río plateado de cólera
pero es tu cuerpo
golpeando la puerta de la eternidad.

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Del libro Argumentos del Relámpago


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