5. Apariciones y desvelos del error

Entre tantos errores los días caen.

Un hombre se afeita y una gota de sangre lo delata en
/la mañana.
Cuando sale a la calle y camina equivocado detrás de
una esperanza. O luego, en el bar, cuando un recuerdo
lo aprisiona.

El error no equivale a la ignorancia.
¿Acaso los árboles detienen su canto? ¿Y qué dirán
cuando la hormiga trepa por su corteza y al tiempo baja
con una parte de su ser?

El error tampoco es titubeo.
Si no pregúntenle a la mujer que deja sus formas en la
ventana como una estampa de la pasión, o al niño que
corre atrás de una pelota que siempre estará más allá
de las promesas.

El error es la sonrisa de la Verdad.

El deseo se equivoca.
La muerte se equivoca.

¡Oh, impostores!

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Del libro Argumentos del Relámpago


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