La náusea y los colores del amanecer,
cuerpo a cuerpo en la distancia
la soledad, a la deriva
en el río que cruza los espejos
donde una luna negra
observa.
¿Quién llama a la puerta de la eternidad?
¿un hombre solo?
¿un niño arrodillado bajo la lluvia?
Esas máscaras
y la oscura conciencia.
Todo se desdibuja
y deshoja el alma
mientras
en el cielo
pasan las aves migratorias
y a mis pies
un escarabajo besa el mundo.
Del libro Argumentos del Relámpago
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