Sumerge el pan
y se moja los dedos
en la leche.
El sueño teje palabras en el aire.
Así comienza el día
demorando los minutos,
en la frontera de lo real y pájaro,
demorando la muerte
en las nubes de luz,
que lentamente se desplazan
por sus ojos.
A Bruno
Del libro Argumentos del Relámpago
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